miércoles, 22 de mayo de 2013

Sublime Belleza

Las medias se deslizaban por debajo de sus muslos hasta pasar por sus pantorrillas, y ahí estaba yo intentando ver más allá de lo que mi lejanía con ella me permitía si no mal recuerdo haber escuchado su nombre era Agnes, se que nunca sabrá que la observaba todas las noches y me intentaba hacer una idea de cómo era y quién era y así mientras observaba como llevaba a cabo ese bello ritual que me encantaba presenciar, mientras sus manos recorrían poco a poco cada centímetro de su cuerpo, contemplando como la ropa iba descendiendo y al verla en su total naturalidad, note algo que me desconcertó miraba hacia el espejo mientras su ojos recorrían su ser en totalidad, y note lo extraordinario que era tomar partes intimas de la vida de otra persona sin que esta lo supiera, por un breve lapso creí ver su alma, fantasee con su inocencia y me hundí en la creencia de su pureza, Oh! Que sublime sentimiento me despertaba aquella criatura, cuyas virtudes pasaban a través de mí vista al igual que su figura se negaba de los dogmas mundanos, ese era nuestro secreto, algo que sin pensarlo dos veces me llevaría a la tumba conmigo, sin embargo heme aquí relatando las chispas de vida de otro ser, concluí en hacerle notar mi presencia de manera tenue y muy perspicaz enviando pruebas de mi devoción a ella en periodos amplios de tiempo para no perturbarla, he de suponer que así fue pues nada extraño interrumpió nuestros habituales encuentros (aunque ella no fuera consciente) al igual que yo no recibía visitas muy a menudo a menos que su salud lo necesitara cosa que se había vuelto un poco más frecuentes, aunque eso era normal, a veces cuando el doctor llegaba me sentía un tanto celoso de él que podía estar cerca de mi querida criatura, ese sentimiento se fue alimentando poco a poco y me provoco un deseo imparable de acercarme a ella, pero tenía miedo no quería que aquel ser tan deleitante para mi fuese perturbado, tenía horror a que algo manchase su inmaculado santuario, esto último término por convencerme del todo y un día cuando el sol estaba sobre mí, entre en su habitación que tantas veces había visto desde mi pútrido hogar, cuan excitante fue esta primera experiencia, me hallaba en el templo de la pureza, pero al entender esto me di cuenta que yo no debería haber perturbado ese bendito santuario exclusivo de ella, sin embargo en un arrebato de desilusión, me escondí en el armario esperando que ver a mi bella Agnes de cerca mitigara mis pensamientos y como si mi sentir hubiese sido escuchado la pude ver entrar en la habitación, mi corazón comenzó a acelerarse, fue así como logre contemplarla de cerca, que exquisita me parecía su existencia, frágil era y así mismo me hacía sentir a mí, una criatura ajena a su resplandeciente aura, indigno me repetía para mis adentros, la furia se fue apoderando de mi poco a poco, hasta que en un ataque ciego de ira salí de mi escondite y tome lo que envidiaba, lo que idolatraba y que me pertenecía por derecho, aun hoy en día observo su sublime belleza desde la vitrina de mi habitación…


viernes, 10 de mayo de 2013

Abominable Reflexión

Mi sensación hacia las cosas se ha vuelto más torcida de lo que había imaginado algún tiempo atrás, me he degenerado tanto que olvide la espina dorsal del móvil de mi vida, el odio, el rencor, la incomprensión, el desinterés y sobre todo estar solo, entrañable amigo, destituido de su posición por la garras de las relaciones humanas, un suelo muy volátil a mi gusto, he intentando dejarte en mi recuerdo fiel compañero, te he abandonado, pensado vanamente que podría tener una vida alejado de mis intenciones originales del mundo, mi lengua se ha vuelto más inmune al silencio, por lo que me he convertido en un irremediable idiota victima de la homogenización social, darme cuenta de que es lo que he estado haciendo hasta ahora me resulta en una bizarra forma de ver hacia mi ser interior, y darme cuenta que lo único que me mantiene cuerdo es el hecho de que estoy aquí, no la gente, no las falsas promesas, no las cosas materiales, el conocimiento es lo que me mantenía hasta ahora y he perdido el enfoque real de lo que soy, vivo para saber y moriré intentando saber todo, no creo que sea un Fausto como el de Goethe, ni me llegare a convertir en un erudito sin embargo temo a morir victima de la ignorancia social, la complacencia, el materialismo y las etiquetas sociales que tanto merman el intelecto como las antiguas costumbres y la religión, irremediablemente somos un virus en este pequeño mundo que llamamos estúpidamente vida, una plaga que acaba con lo que toca y corrompe todo aquello que queda en pie el tiempo suficiente como para resistirse a su destrucción, esa clase de basura es el ser humano, razón suficiente como para aborrecer tu misma especie y desear estar alejado en un profundo lugar distante de la llaga supurante, donde este virus invade con su locura megalómana, si me doy un poco a corregir acerca de mi afirmación de no acercarme a Fausto diría que intento ser mas algo similar a Mefistófeles, dado que odio lo que el humano considera iluminación.

Espero regresar pronto a tus brazos fiel amigo.