Calma... solo eso calma ese disfrazado sentimiento de vació tan conocido, pero algo hace ¡click! que demonios estoy haciendo...
Mi cuerpo se mueve a voluntad y me personalidad se divide en dos partes que dialogan entre si, soy un ladrón de cuerpos...
Blanquecina luna que siempre permaneces conmigo pura, virginal e inmaculada, hasta tu has sido asestada por el golpe humano, ¡ y te odio por eso ! maldito seas ...
Tengo la boca reseca como la misma arena del Sahara y tienes la culpa, lo se y tu lo sabes también, vomitaría mi bilis tres veces mas con tal de hacerte pagar...
Mi putrefacto honor te culpo por mostrarme mi vileza, asqueroso invento de la casualidad, que carcomes mi existencia con tu luz infernal, llena de felicidad, ¡ como te odio por eso ! ...
Quiero escupir tres veces mas, sobre tu soberbia doctrina de falsa integridad, esas llagas que constantemente abres a tu antojo me lo recuerdan ¡ y te odio por eso ! ...
Mi ideal prevalecerá en la inconsciencia de tu precoz vanidad, ahora mientras me revuelco en fango de esta irreal vicisitud tan abismal y real, desearía poseerte hasta orquestar tu final...
¡ Y te odio por eso !
