miércoles, 6 de marzo de 2013

La Obra

Soñé hace mucho, con alcanzar el éxito, fue algo que desee toda mi vida, o bueno eso aparentaba, la verdad, con el tiempo me di cuenta , de que mis sueños, mis metas, mis triunfos, solo formaban parte de algo ajeno a mí, y quien soy entonces?, solo la eterna búsqueda de mi propia esencia dicen que lo que nos vuelve únicos es eso, es como la marca que dios nos pone a cada uno, para mi ese es el único encuentro con él, como creador se limita a formar el escenario, y tomar a los actores (nosotros) y dejarnos sobre el telón, y hasta ahí participa irónicamente "la mano divina", mientras tanto (y sin saberlo) seguimos el libreto al pie de la letra, pero lo más importante, quien es la audiencia?, la perfecta pregunta, pero quien miraría la obra, cuando ni siquiera es consciente de que sigue el libreto?, sería un absurdo total no creen?, y sin embargo, la sala está llena, la razón es muy sencilla, porque los que nos observan, esperan (y eso a medias) de que se trata dicha historia, eso es lo hermoso, que no solo no saben cuál es la trama, sino que la atmósfera se embriaga de la dulce e insoportable sensación de la duda, pero son pacientes, se limitan a observar el acto y prestan cada sentido de su ser al telón, preguntándose, desenlace, pero aun mas importante, la temática!, o exquisita trama!, será acaso una tragedia?, una comedia?, un musical?, algo romántico?, podría apostar que hasta Shakespeare sentiría celos, de tan enigmática y misteriosa obra maestra, la escena esta lista!, el actor preparado!, y la audiencia expectante... entonces sin más, la hora a llegado!, y con la puntualidad de un reloj de movimiento perpetuo, el telón se abre de par en par dejando a la luz a nuestro inexperto actor principal, la sala guarda silencio....


¡Tercera llamada!...... ¡tercera llamada!........ ¡Tercera llamada!....... ¡comenzamos!!!!.........



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